"Amateurs built the ark
Professionals built the Titanic"
Desconocido
[+]
Después de terminar la carrera, de echar un vistazo al funcionamiento de una empresa grande y de mejorar mi inglés en Canada... ¿qué voy a hacer con mi vida a partir de ahora?
Trabajar para Idatel Networks es una opción. Antonio, Clerigo, Nacho y yo fundamos Idatel hace 5 años y medio. Idatel siempre ha sido nuestra niña. Al principio la empresa la teníamos como motor para mover nuestras inquietudes personales y para poner en practica conceptos que sólo veíamos de forma teórica en la universidad. Era como un hobby, que nos llenaba personalmente, donde aprendíamos un montón de cosas y donde vivimos montones de buenos momentos. ¡Y también bastantes crisis!.
Pero de todo esto hace ya mucho, porque aquellos momentos se han quedado muy atrás en el tiempo. La empresa ha cambiado. La empresa ha crecido. Antonio y Nacho están dedicados a ella prácticamente a tiempo completo y hay más carga de trabajos y clientes de los que la pueden abarcar. En los últimos meses Idatel ha empezado a contratar personal y la facturación de la empresa ha crecido de una forma espectacular. El futuro de Idatel es brillante y prometedor.
Todo esto no ha sido gracias a mi. Cuando me fui a Madrid a terminar la carrera me comencé a distanciar de Idatel, porque pase de trabajar directamente en ella a colaborar de forma puntual. Ahora me encuentro en una situación en la que estoy desconectado de la dinámica de la empresa; sé lo que ocurre a grandes rasgos gracias a la comunicación interna pero no conozco los detalles, ni qué se hace en los últimos proyectos ni cuáles son los últimos clientes. De hecho soy consciente de que me he portado de una forma muy egoísta porque solamente pensaba en mi mismo cuando me fui a terminar la carrera a Madrid y dejé a Antonio y Nacho prácticamente en la estacada en Valladolid. Ha sido durante estos últimos años los que han hecho que Idatel este viva y no en la quiebra.
Idatel es nuestra niña. Idatel es también mi niña. La siento como algo mio porque la he visto crecer. Por tanto es difícil ponerse en tercera persona, alejarse y analizar el problema friamente. Intentemoslo.
Trabajar en Idatel tiene muchas ventajas e inconvenientes. La ventaja evidente es que trabajaría en mi propia empresa, con posibilidad de libertad para hacer y deshacer y con mejor remuneración que la que puedo tener trabajando para otros.
La desventaja es que trabajar en Idatel significa pasar un periodo de adaptación en lo que me acoplo a la forma de trabajo implantada por Antonio y Nacho durante estos últimos años y recupero la confianza perdida. No sería facil porque en los ultimos tiempos se podia ver como cada uno queria tirar de la empresa por caminos diferentes. Pero lo que realmente me disgusta es que a largo plazo trabajar en Idatel supone vivir y trabajar en Valladolid, algo que seria estupendo dentro de diez años pero que quiero evitar a toda costa ahora. De hecho lo que necesito es irme lejos, lejos de verdad, cuanto más mejor. Vivir un choque cultural, que puede no ser lo más adecuado para mi carrera pero que seguro que será bueno a nivel personal, para abrir mi mente y crecer como persona.
Es una dura decisión.
¿Trabajar para otros y vivir explotado en otro pais o trabajar por mi cuenta pegado a las faldas de mama?
Toda la gente a la que consulto me responde lo mismo: "Trabaja para expandir las actividades de la empresa en otros sitios". Es una alternativa interesante pero creo que es un punto intermedio que no me lleva a ningún sitio. Es como los móviles con cámara, con radio y mp3 y vídeo y no se cuantas cosas más que al final no hacen ninguna función bien. Abarcar demasiado. Un quiero pero no puedo. Aparte de que esto no es una decisión que pueda tomar por mi cuenta porque habría que contar con la opinión de Antonio y Nacho.
Soy un chico con mucha suerte, otros darían un brazo por estar en mi posición, decidiendo entre irse a vivir por un tiempo a otro país o trabajar en el desarrollo de su propia empresa.
No es nada sencillo para mi.
Hoy ha sido el último día en la ciudad. Ahora mismo me encuentro en el aeropuerto, esperando a que me abran la puerta que me va a llevar de nuevo al viejo mundo.
Los últimos dias han sido tan interesantes como el resto de meses que he estado viviendo aquí. Desde el post que envié hace dos semanas han pasado muchas otras cosas. He estado en un club gigantesco (el más grande en el que estado nunca), me he jugado el pellejo viajando por la noche en una tormenta infernal de hielo y nieve a una ciudad cercana para celebrar un cumpleaños, me he dado cuenta de que nunca terminare de saber que pasa por la cabeza de una mujer (y que nunca me cansaré de intentarlo), me he mudado de casa de nuevo, he comido sushi hasta reventar, he terminado la escuela y seguramente me recordaran por un tiempo como el estudiante más atípico que ha estudiado allí, he organizado una cena internacional en casa y he aprendido a cocinar pollo teriyaki y una cosa extraña coreana de nombre impronunciable,
El resto de la semana ha estado marcada por las despedidas. No me gustan las despedidas. He dicho adiós a mis profesores en la escuela, adiós a los compañeros de clase y adiós a las amistades que he forjado en la ciudad. Decir adiós a la gente es duro cuando les coges cariño y sabes que pasara mucho tiempo antes de volverlos a ver.
Echando la vista atrás, puedo decir que vivir en Toronto ha sido una experiencia enriquecedora. Mi objetivo al venir aquí era soltar el inglés que he estado aprendiendo toda mi vida y que tenia encerrado bajo capas de falta de confianza. Aunque aprender inglés suficiente para moverme con seguridad ha sido importante, ha sido vivir en una ciudad multicultural, sufrir el choque cultural y escuchar a diario el punto de vista de gente de todas partes del mundo lo que me ha cambiado la perspectiva de la pelota en la que vivimos, que ahora me parece mucho más pequeña y me ha convertido en una persona diferente, más profunda, menos reflexiva y más tolerante.
Ahora estoy en mi derecho de afirmar que vivir una temporada en otro país es realemente algo importante para todo el mundo. Al cambiarme de universidad perdí la oportunidad de disfrutar de una beca erasmus y estoy seguro que hay mucha gente que como yo, por falta de tiempo, por su situación económica o por estar demasiado pegado a las faldas de mama no se han planteado dar un salto. Desde mi púlpito os animo a hacerlo porque todo el mundo quiere mejorar en la vida y vivir en un ambiente totalmente distinto es la manera más rápida de progresar como persona.
Ahora estoy escribiendo esto desde Gatwick, después de un viaje aburrido e infernal en un micro-avión sin espacio para estirar las piernas. ¡¡Y eso que yo soy una criatura diminuta!!
Entre el cansancio del viaje y a que me encuentro a solo un par de horas de Madrid ya no tengo más pensamientos profundos, tan solo pienso en comer jamón y chorizo. ¡Y pescado! Estos americanos canadienses sólo saben comer pollo... mmmm esto me recuerda que es la hora de comer...
Si es que al final, por mas que queramos ocultarlo bajo nuestro maquillaje metrosexual, todos los hombres somos como Homer. Me voy al duty-free "Mmmmmm donuts..."