"Amateurs built the ark
Professionals built the Titanic"
Desconocido
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Antes de explicar por qué ya no lo soy, veamos las razones por las que existen los vegetarianos. Uno de los motivos es que a muchos (probablemente la mayoría) de vegetarianos o veganos sencillamente no les gusta ni la carne ni el pescado. A menudo ocurre cuando el futuro vegetariano rechaza, de niño, un tipo de alimentos porque no le agrada la textura o el sabor de la carne o el pescado.
También hay muchos vegetarianos que lo son porque sus padres o su entorno cercano mantiene un ritmo de vida saludable, bien por prescripción médica o porque los padres tienen unas fuertes convicciones morales que inculcan a sus hijos. Es decir que en esa casa, los niños no comen carne ni pescado porque tampoco lo comen sus padres.
Por contra, yo no tengo unas fuertes convicciones morales que me empujen a rechazar la carne. Tengo conciencia ecológica pero nunca me ha dejado de gustar la carne o el pescado. Muchos vegetarianos y veganos cuando ven un pollo en un supermercado ven un cadáver pudriéndose lleno de bacterias. Yo veo un pollo.
Además yo nunca pude llamarme vegetariano porque aunque la mayor parte del tiempo he respetado la alimentación vegetariana ha habido ocasiones en las que he comido pequeñas cantidades de carne o pescado de forma puntual. Esto me ha pasado en un par de cenas con amigos, en una boda y en las celebraciones de navidad. Y hay un producto no-vegetariano que me gusta y que no he conseguido eliminar de mi dieta durante todo el año: el atún.
En conclusión, un año de experiencia vegetariana me ha servido para darme cuenta de los beneficios de una dieta sin grasas. Aunque ahora abandone la alimentación puramente vegetariana, trataré de mantener una alimentación más cuidada. Además... ¡es divertido experimentar con uno mismo! :-)
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