Si te gusta este blog...
¡Visita mi blog en inglés!
Antes de explicar por qué ya no lo soy, veamos las razones por las que existen los vegetarianos. Uno de los motivos es que a muchos (probablemente la mayoría) de vegetarianos o veganos sencillamente no les gusta ni la carne ni el pescado. A menudo ocurre cuando el futuro vegetariano rechaza, de niño, un tipo de alimentos porque no le agrada la textura o el sabor de la carne o el pescado.
También hay muchos vegetarianos que lo son porque sus padres o su entorno cercano mantiene un ritmo de vida saludable, bien por prescripción médica o porque los padres tienen unas fuertes convicciones morales que inculcan a sus hijos. Es decir que en esa casa, los niños no comen carne ni pescado porque tampoco lo comen sus padres.
Por contra, yo no tengo unas fuertes convicciones morales que me empujen a rechazar la carne. Tengo conciencia ecológica pero nunca me ha dejado de gustar la carne o el pescado. Muchos vegetarianos y veganos cuando ven un pollo en un supermercado ven un cadáver pudriéndose lleno de bacterias. Yo veo un pollo.
Además yo nunca pude llamarme vegetariano porque aunque la mayor parte del tiempo he respetado la alimentación vegetariana ha habido ocasiones en las que he comido pequeñas cantidades de carne o pescado de forma puntual. Esto me ha pasado en un par de cenas con amigos, en una boda y en las celebraciones de navidad. Y hay un producto no-vegetariano que me gusta y que no he conseguido eliminar de mi dieta durante todo el año: el atún.
En conclusión, un año de experiencia vegetariana me ha servido para darme cuenta de los beneficios de una dieta sin grasas. Aunque ahora abandone la alimentación puramente vegetariana, trataré de mantener una alimentación más cuidada. Además... ¡es divertido experimentar con uno mismo! :-)
En enero del año 2006 decidí convertir mi alimentación de una basada en la
mediterránea tradicional española a una lacto-ovo vegetariana.
¿Por qué me hice vegetariano?
Yo era un tipo que se preocupaba mas bien poco por lo que comía hasta que conocí a una amiga de una
compañera de piso de Inés que es vegana. Como todo el mundo que conoce por primera vez a un
vegetariano/vegano, traté de convencerla de que esa dieta no podía ser sana. "Hay
proteínas que sólo tiene la carne" "Alguna grasa y alguna vitamina no están presentes en
la alimentación vegetariana". La muchacha no se inmutaba por todo lo que le decía. Ahora pienso que
estaría cansada de debatir estas cuestiones (como me ocurre a mi ahora).
Sin embargo no me acababan de convencer mis propios argumentos asi que al regresar a casa, me documenté en internet sobre el tema. Todo lo que encontré demostraba que la alimentación vegetariana es más sana que la alimentación normal.
Debía hacer la prueba. A mi me gusta probar las cosas y como ahora ya no vivo con mis padres y puedo controlar fácilmente lo que como, después de un mes en el que prescindí poco a poco de los alimentos prohibidos decidí hacerme vegetariano.
La mayoría de los estudios indican que los vegetarianos son más sanos pero porque los estudios provienen de países anglosajones y enfrentan la dieta vegetariana contra su alimentación típica. La alimentación vegetariana es claramente más sana que la comida anglosajona llena de productos elaborados y industriales y sin presencia de fruta.